🏛️ Veintiocho siglos

Historia de Peñíscola

Una roca de 64 metros unida a tierra por una lengua de arena. Eso explica a los fenicios, a los templarios, a dos papas y a las murallas de Felipe II, en ese orden.

Todo empieza por la geografía

Peñíscola no se entiende por su historia, sino por su forma. Es un peñón de unos 64 metros de altura que el Mediterráneo rodea casi por completo, unido a la costa por un tómbolo, esa lengua de arena que hoy sostiene el casco antiguo por el sur y la Playa Norte por el norte. Una roca así, con agua en tres cuartas partes de su perímetro y una sola vía de acceso, es lo más parecido a una fortaleza que ofrece la naturaleza.

De ahí sale todo lo demás. Quien controlaba el peñón controlaba el tramo de costa entre el delta del Ebro y las tierras de Castellón, y por eso el mismo emplazamiento fue reocupado por todos los que pasaron: iberos, comerciantes fenicios y griegos, cartagineses, romanos, bizantinos, musulmanes, la Corona de Aragón, el Temple, dos papas, los ingenieros de Felipe II y las tropas de Napoleón. Veintiocho siglos de gente distinta con el mismo motivo.

Iberos, fenicios y griegos: de dónde viene el nombre

Los restos arqueológicos del entorno del tómbolo sitúan aquí a los iberos ilercavones y su relación comercial con navegantes fenicios y griegos entre lossiglos VII y VI antes de Cristo. No hay una fecha de fundación: hay un emplazamiento ocupado y reocupado, que es una historia distinta y bastante más común.

El nombre es el rastro más duradero de aquel periodo. Los griegos llamaron al lugarQuersónesos, península; los romanos tradujeron la idea al latín comopaene insula, «casi isla», y de esa expresión sale el topónimo actual. Es una etimología que describe el sitio con más precisión que cualquier folleto: casi isla, no isla.

Banáskula: los siglos musulmanes

Del largo periodo musulmán —entre los siglos VIII y XIII— queda poco a la vista y mucho debajo. Queda el nombre árabe del lugar, Banáskula, y queda lo más importante: unaalcazaba en lo alto de la roca cuyos cimientos aprovecharían después los templarios. La fortaleza que hoy se visita se apoya literalmente sobre ella.

También responde a esa etapa la lógica del casco antiguo: calles estrechas, en cuesta y quebradas, pensadas para la sombra y la defensa y no para el tráfico. Es la razón por la que hoy no se puede aparcar dentro y por la que subir al castillo es una cuesta empedrada.

1225-1251: Jaime I, una rendición y una carta de población

Jaime I sitió Peñíscola en 1225 sin conseguir tomarla. El detalle importa, porque explica por qué la plaza tenía la reputación que tuvo después: era una posición que no se ganaba por asalto. La incorporación llegó en 1233, y llegó por entrega —tras la caída de Burriana— y no por batalla.

En 1251 el mismo rey otorgó carta de población a Peñíscola, el documento que organiza la vida de la villa cristiana: quién puede asentarse, con qué derechos y bajo qué fuero. Es la fecha que marca el inicio de la Peñíscola que se reconoce en el plano actual.

1294-1319: el Temple construye el castillo

En 1294 la fortaleza pasó a la Orden del Temple, que levantó el castillo entre esa fecha y 1307 aprovechando los cimientos de la alcazaba. De ahí su arquitectura: militar, austera, maciza, sin nada del castillo palaciego posterior. Al disolverse la orden, en 1319, la plaza pasó a la Orden de Montesa y más tarde a la Corona.

Todo lo práctico de la visita —qué se ve dentro, horarios, entradas, cuánto se tarda— está en la página del Castillo del Papa Luna. Aquí interesa su lugar en la cronología: el castillo no es el principio de la historia de Peñíscola, es su capítulo trece.

1411-1429: la roca que fue sede papal

Es el episodio que sacó a Peñíscola de la historia local. En pleno Cisma de Occidente —cuando la Iglesia llegó a tener varios papas rivales a la vez—, el aragonés Pedro Martínez de Luna, elegido papa en Aviñón en 1394 comoBenedicto XIII, se refugió en Peñíscola y estableció aquí susede pontificia en 1411. Aquí conservó su biblioteca y su corte, y aquí murió, en 1423, sin haber cedido nunca en su pretensión de legitimidad.

No fue el único. Le sucedió Clemente VIII, Gil Sánchez Muñoz, que gobernó desde Peñíscola hasta su renuncia en 1429, cuando el cisma se cerró. Dos papas en dieciocho años convierten a esta villa de pescadores en una de las poquísimas sedes pontificias de la historia, junto a Roma y Aviñón. El sobrenombre del castillo viene de ahí, y la ciudad todavía vive de esa historia en agosto.

Siglo XVI: las murallas que se pisan hoy no son medievales

Es la confusión más común entre quien visita. El recinto abaluartado que rodea el casco antiguo, con sus baluartes en ángulo y sus troneras, es una obrarenacentista de la segunda mitad del siglo XVI, ordenada porFelipe II y atribuida al ingeniero Giovanni Battista Antonelli. Casi tres siglos separan las murallas del castillo que protegen.

La diferencia no es de fecha, es de tecnología. El castillo templario está pensado contra hombres y escalas; las murallas de Antonelli, contra artillería: por eso son bajas, gruesas y en ángulo, para desviar el impacto y batir al atacante desde los flancos. Si se mira el perímetro con esa idea en la cabeza, el paseo cambia bastante.

1812-1814: la última vez que la plaza fue plaza

Durante la Guerra de la Independencia Peñíscola volvió a valer lo que valía seis siglos antes: una posición. La plaza cayó en manos francesas en1812 y fue recuperada en 1814. Fue su último papel militar relevante; a partir de ahí el peñón deja de ser un objetivo y empieza a ser un paisaje.

1972 y el siglo del turismo

El casco antiguo está declarado Conjunto Histórico desde el 26 de octubre de 1972, y esa figura de protección explica el contraste que hoy se ve desde el mar: dentro del recinto, la ciudad de piedra; fuera, la línea de hoteles de la avenida Papa Luna a lo largo de la Playa Norte. Dos Peñíscolas separadas por una muralla y por cuatro siglos.

Antes del turismo de playa llegó el cine. Calabuch (1956), de Luis García Berlanga, yEl Cid (1961), con Charlton Heston y Sofía Loren, pusieron el peñón en la retina internacional; en 2015 la sexta temporada de Juego de Tronos lo repitió para otra generación, con Peñíscola como la ciudad libre de Meereen. La ruta de localizaciones está en la página de Juego de Tronos en Peñíscola.

Cronología de Peñíscola

Las fechas de la historia antigua son horquillas y no precisiones: se publican como lo que son.

CuándoQué pasó
Siglos VII-VI a. C.Iberos ilercavones en el entorno del tómbolo, con comercio fenicio y griego documentado por los restos arqueológicos de la zona.
AntigüedadDel griego «Quersónesos» al latín «paene insula», casi isla: de ahí el topónimo actual.
Siglos VIII-XIIIPeñíscola musulmana, Banáskula, con una alcazaba en lo alto de la roca.
1225Jaime I la sitia sin conseguir tomarla.
1233La plaza pasa a manos cristianas por entrega, no por asalto.
1251Jaime I otorga carta de población a Peñíscola.
1294-1307La Orden del Temple construye el castillo sobre la alcazaba.
1319Disuelto el Temple, la fortaleza pasa a la Orden de Montesa.
1411-1423Benedicto XIII, el Papa Luna, instala aquí la sede pontificia y muere en el castillo.
1424-1429Clemente VIII, segundo papa de Peñíscola, hasta su renuncia.
Segunda mitad del s. XVIFelipe II manda abaluartar la plaza; la obra se atribuye al ingeniero Giovanni Battista Antonelli.
1812-1814Guerra de la Independencia: la plaza cae en manos francesas y se recupera dos años después.
1972Declaración de Conjunto Histórico (26 de octubre).
Desde los años 60El cine y después el turismo de playa: la ciudad se duplica hacia el norte por la avenida Papa Luna.

Cómo leer la ciudad en una tarde

Las tres capas principales se recorren en un paseo de hora y media, y en un orden que se explica solo: subir por las calles del casco antiguo —trama anterior a la conquista—, visitar el castillo templario y papal, y bajar por el perímetro abaluartado del XVI hasta el mar. Si se quiere el detalle con guía, hay visitas guiadas por el casco antiguo; y para dormir dentro del recinto o al pie de él, los alojamientoscerca del castillo son pocos y pequeños.

Preguntas frecuentes sobre la historia de Peñíscola

¿Por qué se llama Peñíscola?

El nombre viene del latín «paene insula», «casi isla», que es exactamente lo que es: una roca de unos 64 metros de altura unida a tierra por una lengua de arena. Los griegos la habían llamado antes «Quersónesos», península en su lengua, y los romanos tradujeron la idea al latín. De ese «paene insula» sale el topónimo actual, y de la misma condición geográfica salen los dos mil años siguientes: quien tenía la roca controlaba la costa.

¿Quién fundó Peñíscola?

No hay una fundación con fecha. Los restos arqueológicos del entorno del tómbolo sitúan aquí a los iberos ilercavones y su comercio con navegantes fenicios y griegos entre los siglos VII y VI antes de Cristo. Después pasaron cartagineses, romanos, bizantinos y musulmanes. Peñíscola es un emplazamiento reocupado una y otra vez durante veintiocho siglos, no una ciudad fundada en un año concreto.

¿Cuántos papas vivieron en Peñíscola?

Dos, y los dos durante el Cisma de Occidente. Benedicto XIII, el Papa Luna, estableció aquí su sede pontificia en 1411 y murió en el castillo en 1423. Le sucedió Clemente VIII, Gil Sánchez Muñoz, que gobernó desde Peñíscola hasta su renuncia en 1429. Por eso Peñíscola figura, junto a Roma y Aviñón, entre los pocos lugares que han sido sede papal.

¿Quién construyó el castillo y quién las murallas?

Son dos obras separadas por casi tres siglos. El castillo lo levantó la Orden del Temple entre 1294 y 1307 sobre los restos de una alcazaba árabe. El recinto abaluartado que se recorre hoy alrededor del casco antiguo es muy posterior: obra renacentista de la segunda mitad del siglo XVI, atribuida al ingeniero Giovanni Battista Antonelli por encargo de Felipe II. Quien pasea por las murallas no está pisando fortificación medieval, sino artillería del XVI.

¿Qué queda de la época musulmana?

Poco visible y mucho estructural. Los siglos musulmanes dejaron el nombre árabe del lugar —Banáskula— y, sobre todo, la alcazaba cuyos cimientos aprovecharon los templarios para su castillo: la fortaleza que se visita se apoya literalmente sobre ella. La trama de calles estrechas y en cuesta del casco antiguo responde también a esa lógica de ciudad fortificada anterior a la conquista cristiana.

¿Desde cuándo está protegido el casco antiguo?

El conjunto está declarado Conjunto Histórico desde el 26 de octubre de 1972. Esa figura de protección es la razón de que el casco amurallado siga siendo lo que se ve —sin bloques nuevos dentro del recinto— mientras la Playa Norte se llenaba de hoteles a lo largo de la avenida Papa Luna.

¿Se puede recorrer la historia de Peñíscola en un día?

Sí, y en un orden que se explica solo: subir por las calles del casco antiguo hasta el castillo, hacer la visita —una hora u hora y media con los jardines del Parque de Artillería— y bajar por el perímetro de murallas del XVI hasta el mar. Con eso se han pisado las tres capas principales: la fortaleza templaria y papal, la fortificación renacentista y la ciudad que creció entre las dos.

Fuentes

Las fechas y los nombres de esta página se han tomado de la ficha de Peñíscola deWikipedia en español (consultada el 20 de agosto de 2026), del portal turístico municipalpeniscola.es y del portal de Turisme Comunitat Valenciana. Donde las fuentes discrepan o la datación es aproximada, el texto lo dice: en historia antigua los siglos son horquillas. Este portal publica la fuente de lo que afirma, igual que hace con las notas de los hoteles; el criterio completo está en la página demetodología.